A través de estos años, donde compartí tantos momentos con las personas sordas, me encontré con muchos oyentes cristianos afectados por lo que yo llamo "El Síndrome de la Huída". El miedo a lo desconocido hace que tomemos actitudes extrañas e infantiles, "huyendo" de algo tan sencillo como ser un simple y cordial saludo.
Muchos al ver un sordo acercarse buscan con desesperación un intérprete, cuando en realidad la persona sorda sólo quería saludar! Luego ellos mismos cuentan lo sucedido con gran sentido del humor recordando la cara de ése hermano oyente en "apuros" que sólo movía la cabeza diciendo a todo que "sí" con una sonrisa nerviosa, sin entender ni una sola palabra y tratando de escapar de la situación.
No debemos olvidar que los sordos tienen el primer contacto con el Amor de Dios a través de las personas, de sus gestos y sus actitudes. No reciben por "el oír" sino por "el ver", y la Iglesia debe ser el primer lugar donde encontrar ése Amor que sobrepasa a cualquier experto en conocimientos bíblicos. Para mostrar Amor no se necesita saber la Lengua de Señas.
¡Cuantas veces me dijeron los sordos: "Me gusta ir a ése lugar…ahí todos te saludan…te abrazan"!!!
Con mucho dolor he compartido con intérpretes de diferentes Iglesias la impotencia que sentimos de ver a nuestros sordos sufrir por detalles que parecen insignificantes a nuestros ojos pero dan por resultado que muchos dejen de congregarse o directamente asistan a otras reuniones con falsa doctrina, aprendiendo enseñanzas que nada tienen que ver con la Palabra de Dios pero donde abunda con suspicacia el amor fraternal.
Nunca es tarde para comenzar, siempre hay tiempo para revertir nuestras costumbres!!
(Ver "Consejos útiles")
Acordate!! Tu saludo, tu abrazo y tu oración pueden hacer que un sordo siga en el camino. No importa si te acercaste y no entiende las palabras de tu oración, porque el secreto es que Nuestro Padre Celestial es un profesional en el idioma gestual y El se encargará de transmitir y hacer sentir lo que la persona sorda necesita en ése momento recibir.
Si hay algo específico que quieras decir, hay intérpretes a tu disposición. No te olvides que tu abrazo puede salvar una vida!
Dios te Bendiga
Intérprete Amalia Korszyk