El Medio Oriente es un infierno de bombas y muertes. El mundo divide sus opiniones en contra y a favor de los bandos en disputa. Hay quien dice que la contienda tiene la potencialidad de provocar una guerra de proporciones mundiales.
El largo brazo del terrorismo ha hecho que ya no existan líneas ni trincheras. El mundo no es seguro. Los atentados contra la AMIA en Buenos Aires en 1998, contra las Torres gemelas de Nueva York en 2001, luego en Londres y Madrid, entre otros, instalaron la sensación globalizada de un mundo inseguro.
En ese contexto vemos que la gente común clama por paz y seguridad.
Los políticos del mundo hablan de Paz, los líderes religiosos predican sobre ella. Pastores de todo el mundo instruyen a sus fieles a orar por la Paz. Se organizan cruzadas de Oración rogando por la Paz del Mundo y del Medio Oriente en particular.
Pero ¿Vendrá la Paz?
Leamos un fragmento de Marcos capítulo 13
“Mas cuando oigáis de guerras y de rumores de guerras, no os turbéis, porque es necesario que suceda así; pero aún no es el fin”.
Luego sigue:
“De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas.
De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. (...)Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.
Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo. Es como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velase.
Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo. Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad”.
Muchas personas interpretan que este párrafo bíblico tiene una doble lectura. Por un lado Jesús advierte sobre la destrucción del Templo por parte de lo romanos y el comienzo de la diáspora judía, a la vez que es una visión de los “últimos tiempos”, los que anteceden a su Segunda venida.
Correlacionando este párrafo con otros en Daniel, Ezequiel, Judas, Apocalipsis, etc. parecería que esta segunda interpretación tiene un argumento sólidamente sustentable.
Entonces, a la vista de los actuales acontecimientos mundiales, y en particular los sucesos de la moderna Israel, la higuera, o “el reloj de Dios” como aseguran muchos entendidos, es indudable que Cristo viene pronto.
“Paz y Seguridad”
Interpreto que ese sería el clamor de un mundo en guerra. Y ciertamente es el clamor del mundo de hoy en día.
¿Vendrá la Paz y la Seguridad?
En mi opinión no.
Lo que vendrá es nada menos que nuestro Señor Jesucristo a buscar a su Iglesia.
“Paz y Seguridad” será el slogan del Anticristo y será tal logro su mérito. Así dará comienzo a su engaño y próxima Tribulación.
Como cristiano anhelo la Paz y la Seguridad. Pero esas palabras me hablan con fuerza diciendo que Cristo viene pronto.
¿Pedir por la Paz en Medio Oriente?
Suena bonito, pero es surrealista.
Como dice una clásica y hermosa canción: ¡El Rey ya viene!