
Nuestras palabras tienen mucho valor. Son el vehículo para bendecir o maldecir.
Iglesia El FARO “Una Iglesia de Fe, Acción, Reproducción y Objetivos”
Bosquejo para las reuniones de Grupos FARO
Semana del 24 al 29 de Julio de 2006.
Título de la predicación: “¿Cuánto valen tus palabras?”
Pastor Pedro Gromyk, domingo 23 de Julio de 2006.
Título para la reunión del Grupo FARO: “¿Cuánto valen tus palabras?”
Tema: El valor, la importancia y el respaldo que tienen nuestras palabras.
Texto Bíblico: Jueces 11: 30 – 40
Objetivo de la reunión:
Observar si nuestras palabras han perdido peso y revalorizarlas, comenzando a cumplir lo que decimos, siendo creíbles para Dios y los que nos rodean.
Introducción (Tema de conversación previa):
Que cada participante recuerde y comparta alguna experiencia en la que le haya llamado la atención el cumplimiento o no de una palabra o compromiso.
Ej.: Las promesas de los políticos. ¿Quién cree a los políticos en sus promesas?
Desarrollo:
Nuestras palabras tienen mucho valor. Son el vehículo para bendecir o maldecir.
¿De qué forma las palabras pueden afectar la vida de alguien, para bien o para mal?:...
............................................................................................................................................
La palabra de Jefté valía más que la vida de su propia hija (Texto Bíblico).
La palabra del dueño del terreno en venta valía mas que los 5.000 pesos ofrecidos por otro comprador (Ilustración de la predicación)
¿Cuánto valen las palabras más cortas del idioma español (SÍ – NO)?
¿En qué circunstancias un SI tiene mucho valor?:............................................................
¿En qué circunstancias un NO es muy valioso?:...............................................................
Un SI desvalorizado (que significaba No) le costó la vida a Ananías y Safira en el altar.
Decir SI al Señor cuando lo aceptamos en nuestro corazón equivale a ganar la vida eterna.
Conclusión:
¿Cuánto valen tus palabras hoy? Tal vez se hayan desvalorizado con el uso.
Dios pretende que nuestro SÍ se Sí y nuestro NO sea NO. (Sin necesidad de Escribano).
¿Alguien necesita revalidar su palabra al Señor por no haberla cumplido realmente?
¿Alguien necesita revalidar su NO ante las tentaciones o el pecado?
¿Alguien quisiera decirle SÍ al Señor por primera vez y recibir la vida eterna?