
Igual que los discípulos, a veces nos lanzamos en el mar de la vida sin tener en cuenta a Jesús, dejándolo un poco afuera de nuestros proyectos...
Iglesia El F.A.R.O.
Bosquejo para las reuniones de Grupos F.A.R.O.
Semana del 17 al 22 de julio de 2006.
Título de la predicación: “El secreto para llegar a destino”
Pastor Pedro Gromyk, domingo 16 de julio de 2006.
Tema de la predicación: La oración de la barca. Los discípulos invitando a Jesús a su barca cuando caminaba hacia ellos sobre las aguas.
Tema para la reunión del Grupo F.A.R.O.: “El secreto para llegar a destino”
Texto Bíblico: San Juan 6 : 15-21
Objetivo de la reunión: Saber que si queremos llegar al destino deseado en nuestras vidas debemos hacer la “oración de la barca”, invitando a Jesús, igual que los discípulos, a que no se quede afuera.
Introducción (Tema de conversación previa):
Conversar entre el grupo sobre los distintos problemas que nos surgen en el mar de la vida y que se levantan como el viento o las olas, impidiendo que avancemos hacia nuestro destino.
Desarrollo:
Igual que los discípulos, a veces nos lanzamos en el mar de la vida sin tener en cuenta a Jesús, dejándolo un poco afuera de nuestros proyectos.
Comentar: ¿Por qué razones a veces dejamos a Jesús afuera de nuestras vidas?
(Ej.: porque no queremos que nos diga que tenemos que tomar determinada dirección que no nos gusta, o hacer algo que no quisiéramos)...................................................... ............................................................................................................................................
Se complican las cosas cuando vemos el mar y los vientos que se levantan, y las olas que vienen una detrás de la otra.
A veces todo se pone oscuro y no sabemos donde estamos ni adonde vamos.
El secreto: Los discípulos en esa situación llegaron pronto a su destino cuando hicieron “La oración de la barca”:
“Jesús, que gusto que estés aquí, no te quedes afuera, ven con nosotros”.
La presencia de Jesús en la barca cambió el rumbo de lo que estaba ocurriendo.
La presencia y la guía de Jesús en nuestras vidas cambia las circunstancias, y hace que lleguemos a destino.
Conclusión:
Si nos encontramos en medio del mar de la vida, y se ha puesto todo oscuro. Si no sabemos donde estamos ni adonde vamos, y tememos no llegar a donde quisiéramos, oremos la oración de la barca, igual que los discípulos.
Pidamos gustosamente a Jesús que sea parte de nuestras vidas, en todos nuestros proyectos. Con él estaremos seguros, y nos guiará a buen destino.