No llores por mi...
Título de la predicación: “No llores por mi...”
Pastor Pedro Gromyk, domingo 02 de Julio de 2006.
Tema para la reunión del Grupo F.A.R.O.: “No llores por mi”
(La gracia de Dios que nos levanta cuando estamos caídos)
Texto Bíblico: Salmo 37:24 “Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, porque Jehová sostiene su mano”.
Isaías 41:13 “Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo”.
Objetivo de la reunión:
Comprender que Dios no quiere que sigamos caídos cuando tropezamos, sino que nos alcanza su mano y con su gracia nos perdona, nos levanta, y nos ofrece que sigamos adelante venciendo los obstáculos y las pruebas de la vida.
Introducción (Tema de conversación previa):
Tratar el tema del dolor que trajo a todos los Argentinos saber que nuestra selección quedaba afuera del Mundial de Alemania.
Desarrollo:
Así como duele perder un partido de fútbol mundial, sabemos que produce mucho mas dolor perder una batalla o una guerra. La vida es una batalla constante contra las oposiciones que se nos presentan.
Algunas batallas se ganan, otras se pierden.
Se gana una batalla en la vida cuando: (Ej.: Cuando nos enamoramos) Completar.........................................................................................................................................................................................................................................................................
Se pierde una batalla en la vida cuando (Ej. Nos gana la droga) Completar:..........................................................................................................................
.............................................................................................................................................
Lo importante es que aunque hayamos perdido una batalla, y estemos caídos, Dios nos dice que si aceptamos su ayuda, el no nos dejará postrados y nos levantará. Esa es la gracia de Dios. La que en lugar de castigo, nos da perdón, en lugar del infierno nos da el cielo. Todo se logró y se pagó en la Cruz del Calvario.
Conclusión:
El secreto del éxito según un hombre muy próspero: “Cada vez que caigo me levanto”. No hay porque darse por vencidos, y quedarse llorando.
Dios no quiere que nos quedemos caídos ni vencidos. El quiere que intentemos otra vez, confiando en El.
Vengamos a Cristo, se puede ganar aún habiendo perdido.
La gracia de Dios nos espera, en el lugar de la cruz.