Categorías
Buscar


Búsqueda Avanzada
Opciones del Artículo
Recientemente vistos...
Artículos Populares
  1. Requisitos para integrar el ministerio de alabanza y adoración
  2. Versículos bíblicos para las solteras
  3. Sobre El Perdón
  4. ¿Qué es la música? ¿Existe la música inspirada? ¿Qué tiene de particular?
  5. Bendición o Juicio en la Cena del Señor
No hay Artículos populares.
Autores Populares
  1. Dr. Daniel E. Dañeiluk
  2. Pastor Pedro Gromyk
  3. Prof. Juan Carlos Gomez
  4. Pastor Daniel Borysiuk
  5. Otras Fuentes
  6. Prof. David Acevedo
  7. Pastor Eduardo Lorenzo
  8. Pastor Roberto Jablonski
  9. Amalia Beatriz Korszyk
  10. Prof. Jorge Warszawski
No hay Autores populares.
 »  Inicio  »  Para Reflexionar  »  Toda Bendición Espiritual
Toda Bendición Espiritual
Por Prof. David Acevedo | Fecha de publicación:  6/07/2006 | Para Reflexionar | No calificado
Prof. David Acevedo

Misioneros, junto a su esposa Fernanda Abbona e hijos Pablo y Adriel, en La Punta, Pcia. de San Luis. Profesor de Música. Profesor del CCC (Centro Cristiano de Capacitación). Graduado del IBRP (Instituto Bíblico Río de la Plata).  

Ver todos los Artículos de Prof. David Acevedo
Toda Bendición Espiritual

Cuenta una historia, que un hombre muy rico, fue cierta vez a una ciudad y quiso hacer un obsequio a una persona desconocida. Se le ocurrió colocar un aviso en el periódico anunciando que daría una buena suma de dinero a la primera persona que se acerque a la habitación del hotel donde se hospedaba y puso un plazo de finalización a las 6 de la tarde de ese mismo día.

Los periódicos se vendieron rápidamente a las primeras horas del día y obviamente muchas personas leyeron el aviso. Pero por desconfianza, o vergüenza, ninguna persona se acercaba a buscar el obsequio. Pasaron las horas y el hombre rico seguía esperando. Cerca de las 6 de la tarde, un vagabundo, encontró un periódico. Lo leyó y se encontró con el anuncio. Miró la fecha, comprobó que era el mismo día del artículo, y se acercó a una persona a preguntar la hora. Todavía faltaban algunos minutos para las 6 de la tarde, y sin nada que perder, decidió ir hacia la habitación del hotel. Al llegar, ya estaba por finalizar el plazo. Tocó la puerta y, efectivamente, lo recibió el hombre rico. Con algo de desconfianza y cierta timidez, preguntó: ¿Vino alguien antes de Mí? Y para su asombro, nadie había venido. Lo más interesante, es que el vagabundo recibió el regalo y a partir de ese momento dejó de ser pobre, ya que la suma de dinero era muy importante. Las demás personas de la ciudad, al enterarse se lamentaron no haber creído al anuncio.

Algo similar ocurre con nosotros. En Efesios 1, vs. 3 dice: Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.

Dios ya nos bendijo. Ya nos ha dado todo lo que necesitamos. Solo debemos creerle. Creer que somos bendecidos en Cristo. Todos los que creemos en Jesucristo, somos bendecidos con toda bendición espiritual, es decir, con la seguridad que viviremos eternamente con Él. Aunque nuestro cuerpo humano deje de existir, nuestra alma seguirá viviendo. Y solo hay dos lugares donde eternamente permaneceremos. O con Cristo en los cielos, o con Satanás en el infierno. Y Dios ya nos bendijo con su Hijo Jesucristo para salvarnos. Pero, también nos bendice aquí en este tiempo. Porque su bendición viene del cielo para nosotros. El perdón divino viene de Él. La provisión de nuestras necesidades viene de Él. La sanidad a nuestras vidas viene del cielo.

Si realmente deseamos ser bendecidos, solo tenemos que creer que en Jesús ya somos benditos. Creámosle a Dios. El nunca miente. Ante todo él desea salvarnos eternamente, y también bendecirnos materialmente.

¿Deseas recibir bendición? ¿Necesitas un milagro? ¿Tu economía está pasando problemas? Si crees en Jesucristo, las palabras del apóstol Pablo siguen resonando: Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.

Que Dios te bendiga con lo más rico del cielo.

 

  

Efesios 1: 3    Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.

 

1.3 Bendición espiritual: Se refiere a los privilegios divinos concedidos al creyente, esto es, al haber sido escogido, adoptado y perdonado por Dios. En 1 Corintios 12.1 se utiliza la misma palabra griega para «espiritual» al referirse a los dones del Espíritu Santo, lo cual evidencia que éstos están incluidos entre las «bendiciones».

1.3 «Que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales» significa que en Cristo tenemos todos los beneficios de conocer a Dios: salvación, adopción, perdón, visión, dones del Espíritu, poder para hacer la voluntad de Dios, esperanza de eternidad con Cristo. Por el hecho de vivir en una relación íntima con Cristo, podemos disfrutar de estas bendiciones ahora. Lugares celestiales significa que las bendiciones son eternas, no temporales. Las bendiciones vienen de los lugares celestiales en Cristo, no del reino terrenal de la diosa Diana. Otras referencias a los lugares celestiales en esta carta incluye 1.20; 2.6; 3.10. Estos pasajes muestran a Cristo en su papel victorioso y exaltado como soberano sobre todo.

 

“Que nos bendijo”. Somos llamados a bendecir a Dios, quien nos ha bendecido antes. Desde luego que Dios nos ha bendecido con lo que ha hecho, en tanto que nosotros lo bendecimos de palabra, es decir, alabando. “En los lugares celestiales”. Todavía no estamos en el cielo, pero nuestro llamamiento es celestial, el poder de nuestro vivir diario es celestial, la provisión de Dios es celestial. “En Cristo”. Solo en El podemos recibir estas bendiciones.

 

“Que nos bendijo” (y sigue bendiciendo, haciendo bien –aoristo ingresivo-) “con toda bendición espiritual” es decir, con toda clase de beneficios espirituales que se relacionan con la vida eterna, entre os que se incluyen los de orden material en la medida en que facilitan el progreso espiritual del creyente. “En los lugares celestiales” (gr. Epouraníois) es una frase que Pablo repite en el vs. 20. se usa para designar la esfera del conflicto espiritual, con las potestades maléficas. “En Cristo”, abarca el instrumento por el cual Dios nos bendice y el medio vital en el cual se cumple la bendición divina.